Ben There, Dan That!
Hoy me apetece hablaros de esta aventura gráfica amateur. Sí, es amateur, está hecha con el Adventure Game Studio y es cutre.
Los protagonistas son (atención al juego de palabras) Ben y Dan, dos compañeros de piso londinenses que tras vivir increíbles aventuras, de las que solo atestiguamos su épico desenlace, lo único que quieren es sentarse tranquilamente en el sofá y disfrutar de un capítulo de su serie favorita, Magnum PI.
Pero oh, giros del destino, la antena de la televisión no está. Como esto es un juego de aventuras ya os podéis imaginar lo que nos tocará hacer: recoger objetos indiscriminadamente y combinarlos al azar hasta que, de casualidad, consigamos fabricar una antena que sirva para reemplazar a la vieja.
Por el bien del argumento de la aventura, que por ahora se presenta un poco soso, la torpeza de Ben y Dan no conoce límites y aunque empiecen dedicándose a la inocente tarea del bricolaje pronto se verán envueltos en un marrón de los grandes con naves espaciales, alienígenas, puertas interdimensionales y superpoderes. De todo, vamos.
Tú manejas directamente a Ben, el líder aventurero. Dan es el compañero que siempre está ahí para escuchar tus ingeniosas reflexiones en voz alta, e incluso alguna que otra vez es útil y todo. Bueno, más bien no.
Artísticamente no es ninguna maravilla, pero dentro de lo cutre es bastante resultón. Se echa en falta un poco más de animación, escenarios más currados, músicas… pero qué vamos a pedirle. Otros juegos con una producción infinitamente más cara son un truñazo artístico. Este al menos es bonico.
A los viejales como yo os gustará saber que Ben There, Dan That! encuentra inspiración en las aventuras clásicas de LucasArts. Os gustará saber todavía más que, al contrario de algunos ejemplos que se me vienen a la cabeza, inspiración no significa hacer copy-paste de puzles, chistes y diálogos sin más.
Me estoy alargando un poco. Si me pedís que destaque una sola cosa –por favor, hacedlo– me quedo con los diálogos. Están muy currados. Tanto que se come a muchas aventuras comerciales de gran renombre. Ben tiene comentarios para prácticamente todo lo que puedas mirar, usar o combinar con cualquiera de los objetos de tu inventario y del escenario. Solo el hecho de probar combinaciones al azar ya entretiene cosa bárbara.
Que sepáis que también puedo destacar cosas malas, eh. Por ejemplo, durante el desarrollo le faltan objetivos que perseguir a corto plazo. Tal y como se desarrolla la historia, es fácil que pierdas el interés y te olvides de ella. A mí me ha pasado. Aunque también me ha pasado con el Sam & Max: Hit the Road y ahí lo está.
Bueno, quedaos principalmente con los halagos, que se los merece. Todos. Es que además es completamente gratis y en su página web disponéis de una guía con la historia contada por Dan. Si es que hasta la guía por sí sola resulta tan divertida que me la he leído enterita después de acabarme el juego, por el lulz.
Si lo probáis y os gusta que sepáis que existe una secuela llamada Time Gentlemen, Please!. Esta se vende por 4€ en Steam y está un poco más elaborada en el plano artístico pero en principio parece que mantiene el mismo encanto. O no, todavía la estoy jugando. Ya os contaré.
Ah, si, nota. Bueno, como aventura gráfica y teniendo en cuenta la relación calidad/precio, que debido al precio causa una excepción que te cagas, le pongo un 9.

